Cambiar a "Latine" desde "Latinx"
- Ruby Sofia Lopez (she/ella)
- Feb 23, 2023
- 2 min read
Traducido por Silvana Munro, Propietaria, Absolute Translations LLC
El español, con su rica historia y amplio vocabulario, proporciona un intrigante estudio de caso para la exploración de las identidades de género no binarias. Tradicionalmente, el español ha sido un idioma de género, con los pronombres masculinos y femeninos como norma. Sin embargo, a medida que las sociedades evolucionan y nuestra comprensión del género se profundiza, ha surgido una nueva ola de pronombres más allá del binario en el mundo hispanohablante, desafiando las rígidas reglas gramaticales y proporcionando un panorama lingüístico más inclusivo.
Uno de los mejores ejemplos de esta evolución lingüística se remonta a la década de 2000 con la aparición de la "x" como sufijo de género neutro en la lengua escrita. Términos como "Latinx" comenzaron a ganar popularidad entre las comunidades hispanohablantes, particularmente entre los jóvenes y las comunidades LGBTQ+ en los Estados Unidos. Estos términos permitieron a las personas identificarse como ni exclusivamente masculinas ("Latino") ni femeninas ("Latina"), abriendo así el camino hacia una mayor inclusión de género.
En años más recientes, alrededor de finales de la década de 2010 y principios de 2020, el sufijo "e" comenzó a popularizarse en América Latina como una alternativa de género neutro. El uso de "Latine" en lugar de "Latino/a" o "Latinx" se ve como un ajuste más natural para el idioma español, ya que mantiene la fluidez lingüística y puede pronunciarse fácilmente en el lenguaje hablado. Por ejemplo, los pronombres "elle" (en lugar de "él/ella") y palabras como "amigues" (en lugar de "amigos/amigas") han encontrado un lugar en el vocabulario de muchas personas que no se identifican dentro del binario de género.
Es interesante destacar que el uso de lenguaje de género neutro en español no es únicamente un fenómeno moderno. Comunidades indígenas en toda América Latina, como la cultura zapoteca de Oaxaca, México, han reconocido y respetado la existencia de 'muxes,' individuos que viven más allá del binario, durante siglos. A menudo se hace referencia a las muxes con un lenguaje de género neutro, y este reconocimiento tradicional de las identidades no binarias proporciona un precedente histórico para los actuales cambios lingüísticos y culturales.
En última instancia, el lenguaje es una entidad viva, un reflejo de las sociedades que lo hablan. A medida que continuamos creciendo en nuestra comprensión de la complejidad del género, es natural que nuestro lenguaje evolucione con nosotros. La adopción por parte del mundo hispanohablante de los pronombres no binarios sirve como un empoderador testimonio de esta evolución lingüística, enfatizando la importancia de la inclusividad y el reconocimiento en todos los aspectos de nuestras vidas.


